20 de septiembre de 2009.
Revista Vértigo
Más dispendios del IFE
La sociedad exige a diputados reducir el presupuesto del instituto
A pesar de las irregularidades detectadas en el manejo de su
presupuesto, de los presuntos actos de corrupción en sus
licitaciones, y de los dispendios documentados, los consejeros
quieren más dinero.
Mientras el Ejecutivo federal plantea un presupuesto austero para
2010 a fin de hacer frente a la crisis financiera, el Instituto
Federal Electoral (IFE) pide que le sean asignados nueve mil 231
millones 759 mil 587 pesos, recursos que son superiores a los de
2008 (siete mil 967 millones), que fue un año no electoral como lo
será el próximo, y lo peor —señalan diversos especialistas y
representantes de la sociedad— es que dichos recursos son
derrochados por los funcionarios del organismo, empezando por su
consejero presidente, Leonardo Valdés Zurita.
Pero nada detiene a los funcionarios del IFE en su afán de hacerse
de más recursos. Ni siquiera los escándalos que se han difundido a
partir del cuestionado manejo de los recursos públicos y que a
continuación reseñamos.
Primero fue la denuncia de un presunto fraude en la licitación y
operación del sistema de monitoreo que contrató el IFE, que resultó
un fracaso que costó casi 30 millones de dólares.
Luego se conoció el informe de la Contraloría interna del organismo,
que evidenciaba presuntas irregularidades en el manejo de los
recursos por varios millones de pesos.
Y qué decir de las facturas que demuestran que el presidente
consejero del IFE y los mandos superiores derrochan millones de
pesos en comidas y hospedajes en restaurantes y hoteles de lujo; o
bien que se les asignan autos último modelo con chofer. E igual de
grave es que la información divulgada recientemente (por Vértigo,
entre otros medios) exhibe los onerosos gastos en plazas hasta de
250 mil pesos que ostentan los funcionarios del instituto, a quienes
además se les otorgan bonos, seguros, aguinaldos, primas
vacacionales, compensaciones, vales de despensa…
Lo último que se ha dado a conocer es que el organismo gasta 81
millones y medio de pesos en la renta de siete inmuebles.
La semana pasada se reveló que el instituto destina al año 81
millones 500 mil pesos en la renta de siete inmuebles, a pesar de
que su sede tiene 33 mil 400 metros cuadrados de terreno y 22 mil
metros de construcción.
De esos 81 millones y medio, el IFE paga a los propietarios del
edificio Zafiro II (donde se encuentran la dirección ejecutiva del
Servicio Profesional Electoral y la Coordinación de Asuntos
Internacionales) dos millones 662 mil 104 pesos al mes; al hotel
Paraíso Radisson, por el servicio de estacionamiento para quienes
laboran en el edificio Zafiro, paga al mes 82 mil 700 pesos.
Al edificio Quantum, ubicado en la colonia Las Águilas, el IFE le
paga un millón 89 mil pesos.
El órgano electoral incluso renta oficinas en una colonia aledaña a
donde se ubica su sede principal, mismas que destina al Centro para
el Desarrollo Democrático y por ese sitio paga 114 mil pesos
mensualmente.
Y por la renta de una bodega ubicada en la colonia Cerro de la
Estrella, el instituto paga al mes 665 mil 183 pesos.
No obstante todo lo anterior, el IFE quiere más dinero para sus
gastos de 2010.
El pretexto
Dice el IFE que "2010 marca el inicio del ciclo para el proceso
electoral federal 2011-2012, en el cual se elegirá presidente de la
república y se renovarán las Cámaras de Senadores y Diputados". Es
decir, quiere justificar el dinero que pide argumentando que le
lleva dos años prepararse para unos comicios.
Luego, expone: "En 2010 se realizarán elecciones locales en 14
entidades de la república". Es decir, el IFE pretende hacer creer a
la sociedad que los institutos electorales de los estados no pueden
organizar solos sus comicios y los tienen que ayudar.
También refiere el instituto que debe "consolidar los mecanismos de
comunicación institucional con las organizaciones representativas de
todos los sectores de la sociedad para fortalecer la confianza en el
IFE, la transparencia en el acceso a la información pública que
detenta el instituto y la rendición de cuentas sobre los recursos
públicos que utiliza la institución". Lo que no dice es que la
información que maneja no es pública, que además la oculta y se
llega a un grado tal que si alguien quiere detalles de, por ejemplo,
los gastos de los funcionarios, es indispensable acudir a los
órganos de transparencia para que estos obliguen al organismo a
transparentar su información.
Inaudito es leer este otro pretexto para pedir dinero: "Construir el
nuevo esquema básico de educación cívica que promoverá el instituto
durante el periodo 2010-2012 para difundir los valores de la
democracia en el marco de la nueva ley y frente a los debates y
dilemas que encara el fortalecimiento de la ciudadanía y su
participación en la democracia". Esto a pesar de que gracias a la
Ley Electoral actual ha crecido el abstencionismo y el voto nulo en
el país.
Dinero para todos
El IFE solicita un presupuesto total de nueve mil 231 millones 759
mil 587 pesos. De ellos, tres mil 12 millones 39 mil 788 se
destinarían a cubrir las prerrogativas de los partidos políticos, lo
cual dejaría para Valdés Zurita y sus funcionarios seis mil 219
millones 719 mil 799 pesos, de los cuales plantean que en "servicios
personales", es decir, sueldos y privilegios, se gasten cuatro mil
301 millones 31 mil 902 pesos, lo que significaría que 70% de los
recursos del instituto se utilizarían en seguir manteniendo a su
burocracia.
En el desglose de gastos en el Proyecto de Presupuesto de la
Federación 2010 se observa cuántos recursos se piden para cada área.
Para la "presidencia del consejo general" se solicitan 43 millones
752 mil 108 pesos; para los "consejeros electorales", 109 millones
723 mil 726; a la secretaría ejecutiva se asignarían 112 millones
661 mil 580; la coordinación de asuntos internacionales tendría 20
millones 793 mil 516; a la coordinación jurídica —que a juicio del
presidente de Transparencia Nacional, Gabriel Reyes Orona, es la
responsable directa e indirectamente de la licitación y operación de
la fracasada contratación del servicio de monitoreo— se le
canalizarían 67 millones 997 mil 301 pesos.
Dos últimos ejemplos: para la coordinación nacional de comunicación
social están pidiendo 46 millones 422 mil 252 pesos, y para algo que
se llama "Centro para el Desarrollo Democrático", 39 millones 855
mil 743 pesos.
Inmorales
De nuevo, las agrupaciones políticas nacionales incorporadas al
Frente de Promoción y Defensa de las APN emitieron un comunicado en
el que exigen a los consejeros electorales del Instituto Federal
Electoral "que se reduzcan los altísimos e inmorales salarios que
perciben".
El coordinador del frente y presidente de la agrupación política
Parnaso, Mao Sáenz, sostiene que "ante la crisis económica que
vive el país, y por congruencia democrática, dichos funcionarios
electorales deben reducirse los elevados salarios y prestaciones que
reciben. Les exigimos que por austeridad republicana se reduzcan
esos salarios millonarios, que son inmorales y ofensivos ante la
pobreza del pueblo".
Sáenz acusa de "cínico" al consejero electoral Marco Gómez, por la
declaración que hizo en días pasados de considerar "demagógico"
hablar de reducir los salarios. El presidente de Parnaso dice que
"exigir la reducción de los salarios no es un acto de demagogia sino
de sentido común y madurez republicana, por lo que quien no la
tenga, debe irse".
Explica que con esa declaración "Gómez se mostró como un ambicioso
que no quiere reducir su salario hasta que se vaya, en 2010. Que lo
escuche bien: con esa actitud debe renunciar, los ciudadanos
repudiamos su descaro, insensibilidad y carencia de compromiso
democrático".
El dirigente manifiesta que insistirán en la reducción de los
salarios de los consejeros hasta que se los reduzcan por austeridad
republicana y compromiso democrático; si no se reducen el salario,
deben renunciar, y si no renuncian exigiremos su destitución, dice.
Finalmente, informa que continuarán impulsando una reforma electoral
que incluye reivindicar a las APN, cambiar a un sistema electoral de
representación proporcional pura, permitir las candidaturas
independientes, el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular,
la revocación del mandato y, sobre todo, que el IFE y sus
funcionarios no cuesten tanto al pueblo mexicano.
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